Victoria’s Secret comienza una nueva etapa con uno de los cambios más significativos de la firma hasta la fecha.

Tras las críticas realizadas por movimientos feministas, hacia el emblemático desfile que promovía los perjudiciales estándares de belleza, la marca ha decidido despedirse de los llamados “ángeles” que la representaron durante décadas ¿Será demasiado tarde?

Desde su primer gran show en 1995, la expectación por el desfile no paró de crecer año a año, llegando a convertirse en una de las pasarelas de moda más famosas y opulentas a nivel mundial. Sin embargo, las nuevas generaciones no ven con buenos ojos el canon estético que fomentaba y lo que había que llegar a hacer para conseguir esos cuerpos que Victoria’s Secret consideraba como los únicos que eran válidos, el de las supermodelos.

Campañas pasadas

Este pensamiento llevó a la marca a crear varias polémicas, como campaña sobre el “cuerpo perfecto” con mujeres muy delgadas. Enseguida muchos usuarios en las redes sociales comentaron que este tipo de publicidad fomentaba la anorexia e imponía a las mujeres un “ideal de belleza ridículo”.

Todas estas polémicas, sumadas a la pobre imagen que tiene entre los jóvenes la firma, llevó a Victoria’s Secret a prescindir de las modelos y apostar por nuevas representantes que personifiquen a la mujer del siglo XXI.

Victoria’s Secret, al igual que Bath & Body Works, eran dos de las empresas bajo el paraguas de L Brands, pero ahora ambas se separaron de la matriz para convertirse en marcas independientes y cotizadas. Ed Razek, el que anteriormente dirigía la casa de lencería, desaparece del mapa después de que se destapasen sus estrechos vínculos con el cuestionado Jeffrey Epstein y la cultura de bullying y misoginia que ejerció durante su reinado. La nueva junta directiva del gigante de la lencería tendrá todos los cargos salvo uno ocupados por mujeres.

Llegó el momento de las mujeres, atrás quedaron los ángeles

 “Necesitábamos dejar de prestar atención a lo que querían los hombres y, en cambio, girar en torno a lo que quieren las mujeres”, expresaba Martin Waters, director ejecutivo de la firma. El CEO añadió que siente que los Ángeles de Victoria’s Secret han cumplido ya su etapa y que desde la marca consideran que ya no son relevantes a nivel cultural.

A partir de ahora serán 7 mujeres las que representen a la tan conocida marca, personificando la diversidad por la que quieren apostar, como la actriz Priyanka Chopra, la jugadora de fútbol Megan, la modelo transgénero Valentina Sampaio, la modelo y refugiada Adut Akech, la esquiadora de estilo libre Eileen Gu, La modelo plus size Paloma Elsesser y la fotógrafa y fundadora de #Girlgaze founder Amanda de Cadenet.

Fotos Instagram @victoriassecret

¿Convencerá el cambio?

La campaña de marketing de Victoria’s Secret consistía en faraónicos desfiles de piernas infinitas y cuerpos esculpidos portando su lencería, sin embargo, el nuevo VS Collective se va a encargar de dar voz a “lo que quieren las mujeres”.

La lencería femenina tenía antes dos vías diferenciadas de ingresos, la venta de prendas funcionales y poco glamurosas para el día a día y las prendas aspiracionales, que desplegaba casi en exclusiva Victoria’s Secret. Con la llegada de las redes sociales el imaginario de la lencería femenina dio un cambio brusco y empezó a contemplar una fusión entre lo sexy y lo cómodo, o más bien, entre lo bonito y lo cómodo, y pensando más en estimular a las compradoras que a sus parejas.

Del tanga al culotte. Esas compradoras, claro, no solían tener una talla 34. La maca ahora reconoce: “El mundo estaba cambiando y fuimos demasiado lentos para responder”.

Estas nuevas estrategias serán llevadas a cabo por las nuevas embajadoras de la marca, como podcasts de divulgación. Mientras tanto, tendremos que esperar a la primavera del 2022 para conocer los nuevos proyectos que la marca tiene en mente.