La baja reinserción al trabajo de mujeres retardaría la recuperación económica y tendrá consecuencias sociales.

De casi 2 millones de empleos perdidos tras la crisis por la pandemia, la mitad eran de mujeres. Una cifra desproporcionada, ya que la fuerza laboral femenina en ese entonces, era solo del 40%. Incluso se prevé que solo el empleo masculino recupere niveles pre- pandemia según la Organización Internacional del Trabajo.

Es más, en una presentación realizada por el presidente del Banco Central, Mario Marcel ante la comisión de Hacienda del Senado, señaló que la necesidad de dedicar mayor tiempo al cuidado del grupo familiar es una de las principales razones que ha impactado la participación femenina en el mercado laboral.

Según el informe entregado por el presidente del Banco Central, las mujeres tienen la intención de reintegrarse al mercado laboral una vez superada la pandemia. Sin embargo esta posibilidad se ve condicionada a la situación económica, las posibilidades de contar con ayuda para los cuidados de los menores de edad (apertura de establecimientos educacionales) y las condiciones del mercado laboral en el futuro.

El regreso de las mujeres al empleo remunerado no ha ido de la mano con el crecimiento de la actividad económica, por razones de oferta y demanda que explican el retraso en la recuperación del empleo.

Por otro lado, si se prolonga esta situación en el tiempo, va a tener impactos sociales y económicos.