En “Cazadora de Emprendedores” tenemos la historia de dos profesores amantes de la cerveza que deciden realizar un emprendimiento de de cervezas artesanales con un nacimiento muy particular.  Hoy, 14:30 hrs.

Un día de diciembre de 2013, tomando cerveza artesanal, nace la idea de crear la propia. El primer batch fue cocinado al año siguiente, en Ñuñoa, sin planta, macerado en un cooler, hervido en un fondo de una tía durante horas en la cocina de la casa y dándole un golpe de frío en la tina llena de agua con hielo. El proceso fue accidentado, pero el resultado era Gulsari, su primera cerveza.

Nos cuentan que a partir de ese día hicieron una promesa. Esa consistía en darle color y cocinar la mejor cerveza artesanal, aprendiendo y avanzando día a día.

Una cerveza que se caracterizan por la pasión con la que estos dos profesores cocinan, además, de su color intenso y su incomparable aroma a lúpulo y maltas.