¿Te ha pasado que luego de pasar un largo tiempo en redes sociales te quedas con un sentimiento de intranquilidad cuyo origen no entiendes del todo?

Las redes sociales llegaron para ampliar nuestra conexión con el mundo,
fortalecer nuestras relaciones y favorecer la libertad de expresión, pero no es ninguna novedad saber que la mayor parte de nosotros vivimos con una fuerte adicción y dependencia a las mismas.

Todo esto trae como consecuencia un incremento en nuestros niveles de estrés, ansiedad y en algunos casos, hasta baja autoestima, según se detalla en Harpersbazaar

Entre los signos más comunes detrás de una adicción a la tecnología y redes sociales
están:

  • Revisar nuestro celular con frecuencia (aún sin tener notificaciones) y sin importar estar en una reunión con amigos, familia o de trabajo.
  • Sentir irritabilidad al quedarnos sin pila o cuando no podemos estar cerca de nuestro teléfono.
  • La pantalla de nuestro celular es lo último que vemos antes de dormir y definitivamente lo primero al despertar.
  • Cada vez es más difícil concentrarte en el trabajo o escuela.
  • Tener malos hábitos de sueño.

La tecnología ha llegado para revolucionar nuestras vidas con muchos beneficios, pero
también con grandes retos.

Ahora más que nunca, es necesario aprender a llevarnos bien con ella para mantener un equilibrio en todos los aspectos de nuestra vida. Realizar periódicamente un detox digital es la primera acción para lograrlo.

Si quieres comenzar un detox digital sigue los siguientes pasos

Marca tus tiempos

Establece una duración realista para tu détox, ya sea en días u horas. Al principio puedes comenzar por periodos de tiempo cortos y poco a poco irlos aumentando. Recuerda que la idea no es castigarte sino darte “un respiro” del bombardeo de información.

Haz una lista

Incluye en ella todos esos momentos en los que crees que el teléfono está teniendo más
efectos negativos que positivos en tu vida. Ser menos productivos en el trabajo, no poner atención a las personas que nos rodean (y que ellas lo noten) o comparar tu vida con la de los demás, son algunos ejemplos de ellos.

Plan de acción

Piensa en los pequeños hábitos que puedes incorporar poco a poco en tu rutina para
disminuir el tiempo frente a la pantalla del teléfono.

Algunos ejemplos son: dejarlo en otro cuarto cuando vayas a comer (ya sea solo o acompañado).

Antes de acostarte, cargalo en un lugar que no esté a tu alcance, por ejemplo, en un mueble que te obligue a salir de la cama para usarlo. Desactiva las notificaciones de apps imprescindibles para reducir distracciones. Y la más importante: cuando estés en una conversación con otras personas ¡olvídate de él!

Reemplaza

Una buena forma de combatir una adicción es, en lugar de solo eliminar lo malo, aumentar lo bueno.

Por ejemplo: en vez de que ver el celular sea lo primero que haces por la mañana, lleva a cabo una meditación de cinco minutos o una rutina de agradecimiento.

Cuando estés con tus amigos, invitalos a dejar sus teléfonos en un lugar fuera del alcance de todos y a establecer un tiempo meta sin revisarlo. Esto les dará tiempo de calidad y los motivará a invitar a más gente a hacer lo mismo. Antes de dormir y después de dejar tu teléfono lejos de tu cama, regalate unos momentos para ver tu serie favorita, leer o hacer algo que te relaje. Esto no solo te hará terminar tu día sintiéndote más feliz sino que reducirá el estrés y te ayudará a dormir mejor.

¡Inspira e invita!

Sabemos lo difícil que es dejar un vicio cuando la mayor parte de tus amigos también lo
tienen, y la tecnología no es la excepción. La mejor forma de dar seguimiento a tus breaks digitales es invitar e inspirar a las personas que te rodean a adoptar estos pequeños hábitos en su rutina también. Recuerda que no se trata de renunciar a las redes sociales por completo, sino de usarlas con sabiduría y equilibrio.